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Prevención de enfermedades del aparato urinario.

El aparato urinario está formado por los riñones, uréteres, vejiga, esfínteres y uretra.
Los adultos excretan por la orina más de la mitad del líquido consumido diariamente, siendo que una pequeña parte es eliminada por el sudor y la respiración.
La orina elimina el exceso de la úrea, que es producida cuando las proteínas que contienen los alimentos (carnes, lacticinios y ciertos vegetales) son procesadas por el cuerpo. Los mayores problemas en el aparato urinario son causa­dos por la edad, determinadas enfermedades o traumatismos. Durante el envejecimiento los riñones van perdiendo la capacidad de desempeñar algunas de sus funciones.
Los músculos de los uréteres, vejiga y uretra también van perdiendo a flexibilidad, aumentando así las posibilida­des de adquirir infecciones urinarias.
Usted puede prevenirse de estas dolencias consultando a su médico al percibir los primeros síntomas.

Infecciones del aparato urinario
Son causadas por bacterias y se combaten con antibióticos. Beber mucho liquido también ayuda a expulsar las bacterias por la orina. El nombre de la infección de­pende de su localización, En la vejiga es llamada cistitis; en los riñones, nefritis, glomérulo nefritis y pielonefritis; en la uretra uretritis; y en la próstata, prostatitis.

Cistitis: es un desorden crónico de la vejiga, también conocida como síndrome de la vejiga dolorida, en que las personas sienten dolor, dificultad y necesidad frecuente y urgente de orinar. La pared de la vejiga se presenta irritada e inflamada. Una vez descubierta la causa, generalmente es de fácil tratamiento.

Prostatitis: es una inflamación de la próstata que aumentada, comprime la uretra, dificultando y aumentando la frecuencia y urgencia urinaria, produciendo quemazón y dolor durante la micción, dolor lumbar y en la área genital, entre otros síntomas. En la mayoría de los casos es causada por infección bacteriológica y puede ser tratada con antibióticos.

Piedras en los riñones (litiasis):
son cálculos que se forman en los ri­ñones, pero pueden encontrarse en cualquier parte del aparato urinario. Según su tamaño y forma pueden ocasionar mucho do­lor El objetivo del tratamiento es removerlos, previniendo infeccio­nes y evitando reincidencias.
Las personas diabéticas tienen alto riesgo de contraer infecciones urinarias porque su sistema de defensa está debilitado.
Proteinuria: es la presencia de cantidades anormales de proteínas en la orina. Esto puede indicar un funcionamiento deficiente de los riñones ya que normalmente, el organismo aprovecha las proteínas para sus funciones vitales y elimina las sobrantes por los riñones.

Incotinencia urinaria:
es la falta del control de
retención de la vejiga, llevando a la pérdida involuntaria de la orina. Existen varias causas y tipos de incontinen­cia. Los tratamientos van desde simples ejercicios hasta la cirugía. Las mujeres son las más afectadas.

Retención urinaria
: es la dificultad de vaciar la vejiga. La orina queda en la vejiga por causas que pueden tener obstrucción del esfinter, estrés, problemas neurológicos y fallas
en los músculos, que contraen la vejiga.

Hiperplasia prostática benigna:
(HPB) es el crecimiento de la próstata que puede interferir en funciones
urinaria en hombres mayores, causando compresión en la uretra (canal de la orina) con dificultas para orinar. Hombres con HPB presentan otros síntomas en la vejiga incluyendo aumento en la frecuencia de orinar tanto de día como a la noche (poliúria).
La mayoría de los hombres por encima de los .50 años tienen la próstata aumentada y debe procurar orientación de un médico que indicará la opción adecuada del tratamiento.

Prevención
Los principales cuidados para prevención de las enfermedades del aparato urinario están relacionados con una vida saludable, incluyendo la ingestión de 2 litros de líquido mínimo por día, higiene personal, principalmente de la uretra, vagina, ano y pene.
En los casos de cistitis es conveniente:
Ingerir líquidos para la mayor forma­ción de orina favorecer así la elimina­ción de bacterias durante la micción,
Orinar por lo menos 3 0 4 veces al día; las micciones frecuentes son mecanismos naturales de defensa del aparato urinario contra la penetración de bacterias.

Cáncer de próstata:
El cáncer de próstata es una enfermedad maligna originada en las células epiteliales de la glándula prostática.
En los estadios inciales, los enfermos que lo padecen no manifiestan síntomas.
Esta enfermedad puede ser diagnósticada precozmente mediante un estudio de laboratorio serológico denominado PSA (antígeno prostático específico).
La elevación del mismo (PSA) en la sangre del paciente, indica una actividad proliferativa celular sugestiva de malignidad.
Si bien la confirmación diagnóstica se realiza por otro método (biopsia), este análisis (PSA) nos permite monitorear a la población asintomática, y arribar a un diagnóstico precoz.
Se recomienda iniciar a partir de los 45 años de edad los controles urológicos anuales que incluyan dosaje de PS